jueves, 30 de junio de 2016

BICENTENARIO de nuestra INDEPENDENCIA

Seguimos peleando por enarbolar definitivamente nuestras tres banderas : justicia social – independencia económica – soberanía política.


Difundimos este video sobre Ciencia y Desarrollo Nacional: El caso Sigfrido Kraft, que nos hizo llegar el compañero y amigo Juan Francisco Soto, donde a través del relato simple y llano del ex – investigador del INTA Sigfrido, nos hace ver como el imperio se vale de cuantas herramientas tiene a su alcance para evitar nuestro desarrollo y lograr el beneficio de los sectores a quienes protege.


sábado, 25 de junio de 2016

EL PERONISMO en el BICENTENARIO de la INDEPENDENCIA



El Documento de Formosa

Fuente: El Blog de Abel

 

Es difícil redactar un documento integrando media docena de textos. Y cerca de un centenar de opiniones. Pero creo que resulta un buen testimonio de lo que el peronismo ha sido, lo que es, y lo que quiere ser.
DECLARACIÓN DE FORMOSA
En la ciudad de Formosa, invitados por el gobernador de la Provincia, Doctor Gildo Insfrán, presidente del Congreso Nacional del Partido Justicialista, los abajo firmantes se reunieron los días 23 y 24 de junio 2016, a efectos de analizar y debatir la propuesta formalizada en la invitación: colaborar en la actualización doctrinaria del Movimiento Justicialista para fortalecer las grandes banderas de la Independencia Económica, la Soberanía Política y la Justicia Social en el siglo XXI, con sentido federal y en el camino de la Integración Latinoamericana.

Por ello, esta declaración se orienta a constituir una herramienta para la acción que impulse y acompañe la construcción social de la política. Un auténtico marco conceptual. Una carta de navegación.

Al modelo liberal que se representa en el individualismo, el hedonismo, la acumulación de la riqueza y la expansión del capital financiero; oponemos otro que se funda en el valor del amor, la equidad, la solidaridad y la soberanía integral. Surgimos como un proyecto político-cultural frente a las potencias imperialistas que pretendían dividirse el mundo y hegemonizarlo. El justicialismo puso en marcha un proyecto que ponía al Estado al servicio de la comunidad, regulaba la economía, los servicios, las comunicaciones, el petróleo, el comercio exterior, las finanzas, entre otras realizaciones. Esto dio lugar al mayor proceso de inclusión social a través de derechos y conquistas inéditas para el pueblo. La Nación consagró soberanía, reemplazando al poder del mercado, de las oligarquías y de los monopolios internacionales.

La política es memoria histórica, compromiso popular y utopía. La memoria nos da nuestra identidad; es el compromiso con nuestros mártires, con nuestros héroes y con las conquistas logradas por los gobiernos populares. El presente nos desafía. La derecha pretende imponer un modelo de Estado mínimo, un gobierno de ricos y gerentes de grandes multinacionales.  Su objetivo es desmantelar el  conjunto de progresos laborales y sociales y los derechos conquistados durante los últimos años. Nuestro gran desafío es eliminar la grieta abierta por la desigualdad.

Sostenemos la vigencia de las tres banderas históricas del peronismo, y la unidad latinoamericana como única forma de viabilidad de los países del continente. Defendemos los Derechos Humanos y sociales desde una visión integral, multiétnica y pluricultural, el desarrollo científico-tecnológico, el resguardo de los recursos naturales y biogenéticos estratégicos de la Nación y  la soberanía en todo el territorio, ratificando nuestra profunda vocación continental.

La organización vence al tiempo y a los proyectos antinacionales. El peronismo es un movimiento político y social,  frentista y de unidad nacional, y es la columna vertebral del movimiento nacional.  Por eso bregamos por un partido justicialista consolidado como herramienta efectiva de transformación social. Asimismo, sostenemos la necesidad de que el movimiento obrero organizado se mantenga unido, pues es parte sustancial del movimiento nacional.

Reivindicamos el federalismo, la unidad nacional, un proyecto productivo industrial y sustentable, el pleno empleo, la justa redistribución de la riqueza material y cultural, una educación liberadora que priorice el conocimiento de lo propio sobre lo universal, y la vigencia de la democracia social. En definitiva, seguir trabajando por la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria.

Para ello es necesario cerrar la grieta de la desigualdad. Consideramos imprescindible revertir el shock distributivo impuesto por el actual gobierno en favor del capital concentrado para retomar un modelo que apuntale la demanda interna y promueva el crecimiento sostenido. Lograr una distribución equitativa requiere de la acción de un Estado presente para no caer en la trampa neoliberal del efecto derrame. El mercado no asigna de manera justa los recursos de una comunidad, más aun en una economía fuertemente concentrada y extranjerizada como la nuestra. Por ende, es necesaria la regulación del Estado para evitar comportamientos de abuso de poder en perjuicio de los más débiles.

Apelamos a un modelo que ponga el eje en la producción, el trabajo y el consumo como generadores de riqueza, y no en la especulación financiera. El desarrollo económico presenta una condición necesaria que es el federalismo fiscal. En este sentido, se requiere una reforma tributaria que apunte a una mayor equidad distributiva territorial, dotando de autonomía real a los gobiernos locales. Se debe avanzar hacia un sistema recaudatorio de mayor progresividad, disminuyendo la presión tributaria sobre los sectores productivos, trabajadores y los más vulnerables, sin desfinanciar al Estado.

En cuanto al Sistema de Seguridad Social, debemos avanzar hacia una etapa superadora de lo que han sido el programa de inclusión previsional y la implementación de la AUH a través de la Universalización de las Jubilaciones y las Asignaciones Familiares. Al mentado 82% móvil se llega blanqueando a los trabajadores informales y no excluyendo a quienes sus empleadores no les realizaron los aportes correspondientes. La economía argentina en sus ciclos de expansión enfrentó situaciones de restricción externa, debido a una estructura productiva desequilibrada. Esta restricción estructural solo se supera con industrialización y más integración regional; y no con endeudamiento externo, sobre todo cuando mayormente se destina a financiar fuga de capitales y gastos corrientes.

Planteamos nuestra defensa de un Banco Central que sea parte de un proyecto de desarrollo y no regido por el concepto neoliberal de  “independencia”, que en los hechos lo somete a los requerimientos del sector financiero y lo torna funcional a la especulación. Consideramos importante superar la etapa de reinversión de utilidades en el proceso de industrialización, creando una banca específica para este fin. La construcción de un programa económico que reestablezca la producción nacional, el pleno empleo y la elevación sostenida de salarios y  protección social, debe concretarse en el marco de una concertación con los actores sociales involucrados: empresarios, trabajadores y organizaciones libres del pueblo. La independencia económica es la única garantía de la Soberanía Política que nos permitirá construir un país con Justicia Social.

Toda concepción sobre el Estado y el Derecho depende del modelo de país que tengamos, y el peronismo rechaza todo modelo de inequidad e injusticia. Es necesario un Estado activo que garantice el ejercicio efectivo de los derechos, tanto de manera individual como colectiva. Reivindicamos al derecho como un sistema de valores que responde a una dinámica histórica y política. El constitucionalismo social, que en nuestro país tuvo su manifestación en la denominada “constitución peronista de 1949”, instituyó para siempre la relevancia de los derechos sociales, económicos y culturales. Entendemos que el desafío del peronismo en el marco del bicentenario de la independencia incluye renovar la agenda de la ampliación de derechos que ha sido una de sus marcas identitarias. Un ejemplo en esta línea lo podemos encontrar en la encíclica Laudato Si de Francisco, la cual, a su vez, se relaciona con el Mensaje Ambiental a los Pueblos y Gobiernos del Mundo escrita por Perón en 1972, relativa a la naturaleza y la tierra como un sujeto de derecho digno de respeto frente a la cosmovisión moderna que la condenaba a ser objeto de explotación ilimitada.

Nuestra visión de los derechos es emancipatoria, a diferencia de las constituciones liberales del siglo XIX cuyo espíritu inunda nuestra actual Carta Magna. Esto tiene que ver con que desde nuestra cosmovisión, el Estado no es el problema sino parte de la solución; sin su intervención, el único derecho es el del más fuerte. Sobre esta base, y a sabiendas de los desafíos que enfrentamos, creemos necesario afirmar que el peronismo, siguiendo su naturaleza revolucionaria, debe comprometerse con la promoción de un debate nacional sobre estas temáticas, incluyendo la posibilidad de discutir una nueva Constitución. Tal debate debe orientarse hacia un modelo de país profundamente federal e inclusivo. Este federalismo no puede ser declamativo, sino que debe garantizar que cada argentino pueda realizarse donde ha nacido o elegido vivir, para lo cual es necesario repensar la relación entre los diferentes niveles del Estado, para garantizar el crecimiento con equidad territorial y justicia social.

Asimismo, a la luz de las recientes experiencias latinoamericanas en las que el poder judicial resulta un actor central en las estrategias de debilitamiento de gobiernos democráticamente elegidos, creemos esencial repensar los límites y las prerrogativas de este poder del Estado, para que pueda cumplir con su objetivo, que no es otro que afianzar la justicia en pos del bienestar general.  A su vez, creemos que hay que poner en valor al pueblo como poder constituyente antes que al poder constituido, brindando herramientas para que una mayor participación popular genere un verdadero espacio de discusión pública alejado de las escenas farsescas de la telepolítica. En otras palabras, se trata de mostrar que una democracia real y con fuerte participación puede ser una alternativa a la crisis de representación que genera la democracia liberal y formal, y que los derechos no son una dación generosa del poderoso sino una conquista por la que el peronismo debe luchar cada vez que surge una nueva necesidad.

La visión del General Perón planteada en la década del ‘50 del siglo pasado, según la cual el continentalismo sería la expresión del futuro mapa político internacional, es hoy una realidad. Munidos de esta certeza, el Movimiento Nacional Peronista, tiene la responsabilidad de plantear una política internacional acorde con sus principios doctrinarios: un modelo de trabajo, producción y Justicia Social, es decir, colocando al hombre y su medioambiente en el centro de la construcción del modelo social al que aspiramos.

El mundo unipolar nacido en los años ’90 con la caída de la Unión Soviética, que construyó un hegemonismo imperial durante décadas, ha sido reemplazado por un multilateralismo con diversas significaciones: por un lado, una hegemonía de los EEUU con sus socios; y por el otro, nuevos actores protagonistas de la política internacional. La excusa política de lucha contra el terrorismo, narcotráfico y otros flagelos, generalmente oculta el intento de ocupación territorial y de recursos estratégicos por parte las grandes potencias. La enunciación por parte de Perón de la Tercera Posición en el mundo de la posguerra, implica hoy la afirmación de un modelo político que en lo internacional, sostenga una organización multipolar, un sistema económico con base en la Justicia Social y el hombre como centralidad, en una comunidad internacional organizada. No hay pueblo que se realice en una comunidad humana que no se realice.

Como lo ha afirmado el Papa Francisco, son dos los peligros que se ciernen sobre la humanidad. Por un lado, una situación de “tercera guerra mundial en cuotas”. Por el otro, la afectación, a partir de un modelo económico depredador, de la casa común. La articulación de un modelo social solidario y justo es una responsabilidad que la política debe asumir de manera concreta para evitar el riego de una humanidad que sucumba ante los intereses financieros, destruyendo de este modo toda posibilidad de organización social y cultural.

La introducción de la ética en las relaciones internacionales es el correlato de la construcción política en el plano local. De esta manera, la universalización del pensamiento peronista es un aporte doctrinario a la humanidad.

En este contexto, la propuesta justicialista ratifica su matriz doctrinaria integracionista según la cual Latinoamérica estará unida o dominada. La construcción de la Patria Grande es el camino estratégico de realización común y su proyección al mundo, aportando su identidad americana, morena, criolla y mestiza. Nosotros somos la Patria Grande, protagonistas de la historia mundial, afirmando la concepción de nuestros padres fundadores, San Martín, Bolívar y Artigas, reflejada 200 años después en la creación de MERCOSUR, UNASUR y CELAC. Es por ello que debemos persistir en ejes estratégicos comunes en materia de industrialización, infraestructura, políticas financieras y de recursos naturales, así como en su defensa.

La lucha de modelos antagónicos que se expresan en el plano económico internacional, es parte de la extorsión imperial hacia los países latinoamericanos en la imposición de tratados de libre comercio, en un intento de re-primarizar sus economías y fundar un nuevo colonialismo del siglo XXI. El libre comercio es, en esta perspectiva, la imposición de los Estados centrales sobre las economías semi-industrializadas de los países emergentes. El peronismo no acepta acuerdos de integración que como la Alianza del Pacífico y, sobre todo, el Tratado Alianza Transpacífica, subordinen a la Argentina a las decisiones de los grandes monopolios trasnacionales.

Es un objetivo del Movimiento peronista la recuperación de las Islas Malvinas, Sandwich y Georgias del Sur, poniéndole fin a un enclave colonial en el territorio nacional. Es también objetivo irrenunciable, la preservación del territorio, la biodiversidad y los recursos naturales que hacen a nuestra soberanía política y territorial. La causa de Malvinas  y el reclamo argentino del territorio antártico es una causa latinoamericana.

El peronismo se manifiesta como una revolución cultural, cuya concepción y acción ha modificado los paradigmas y realidades de la sociedad argentina. Los intentos de desnaturalizar su identidad, exitosos en otros  movimientos de liberación nacional del mundo emergente, se reiteran en cada avance del neoliberalismo. Defender la zona pétrea de nuestra identidad peronista, marcada por la banderas históricas del justicialismo, es garantizar su existencia activa como movimiento al servicio del pueblo y de la Patria. A partir de esa esencia inamovible, la Idea Justicialista en acción, ha sido capaz de expandirse encarando una diversidad de desafíos históricos.

La idea de inclusión está en la centralidad de su identidad. El peronismo nace en defensa de la cultura del trabajo. Reivindica a los trabajadores como columna vertebral del movimiento. Entiende al trabajo como organizador comunitario y como un derecho humano esencial. Propone que la sociedad y el Estado se valgan del capital y lo reubiquen al servicio de la comunidad y el trabajo.

La concepción nacional, popular, humanista y cristiana que nos legó Perón, se ha renovado respondiendo a lo largo del camino con históricas conquistas: el voto femenino, los derechos de la niñez y la ancianidad, la protección integral de la familia, la gratuidad universitaria, el desarrollo científico y tecnológico, la reivindicación de los pueblos originarios, la titularidad inalienable de los recursos naturales, el matrimonio  igualitario, ente otras.

Su riqueza conceptual, teórica y cultural cuenta con inolvidables nombres  que lo iluminaron como Arturo Jauretche, Homero Manzi, Leopoldo Marechal, Arturo Sampay, José María Rosa, Carlos Astrada, Rodolfo Puiggrós, Rodolfo Modolfo, Enrique Santos Discépolo, Nicolás Olivari, Jorge Sabaté, César Tiempo, Cátulo Castillo, Hugo del Carril, Juan José Hernández Arregui, Mary Tapia, Rodolfo Walsh, Rodolfo Kusch, Paco Urondo, Jorge Abelardo Ramos, Hector  Germán Oesterheld, Enrique Oliva, Amelia Podetti, Leonardo Favio, Fermín Chávez, Leónidas Lamborghini,  Alicia Eguren, Aníbal Troilo, Armando Poratti, Gustavo Cirigliano, Xul Solar, Carlos Gorriarena, Gerardo Vallejos, Vicente “Tata” Salemi, Chango Farías Gómez, Claudio Diaz, José María Castiñeira de  Dios y muchos otros, incluyendo los que hoy aportan sus trabajos intelectuales, su creatividad y sus polémicas.

La frase de Jauretche “Lo nacional es lo universal visto con ojos propios” es la definición que mejor describe la fuerza cultural de ese ideario. La colonización cultural, ha sido el gran fetiche a derribar de esta lucha. “Sin conciencia de sí, el argentino desorientado busca donde elegir un rostro y un futuro. Cuando uno no sabe qué hacer con su vida otros se la hacen…sin conciencia de lo que somos, no somos verdaderamente”, explicó Gustavo Cirigliano marcando claramente el dilema de la dependencia como destino despersonalizador del individuo y la Nación. La lucha se libra de forma desigual contra las hegemonías económicas y culturales que controlan los grandes medios monopólicos de la comunicación.
Ayer con la tiza  y el carbón, hoy con los nuevos medios digitales y en especial bregando por la recuperación del derecho al acceso amplio y democrático a la comunicación, la batalla cultural se expande y continúa.

Es una batalla que se libra en el campo mismo del lenguaje, cuando se distorsionan hasta las palabras y su sentido con términos como flexibilización laboral, cambio, sinceramiento y pesada herencia, configurando un fraude semántico que, con su engaño, intenta manipular a la sociedad. Reivindicamos por ello las valiosas conquistas, aún incompletas, obtenidas por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que son patrimonio del pueblo argentino, tendientes a democratizar la palabra, combatir la concentración de medios y el compromiso con nuevos contenidos federales, culturales y educativos. Encaramos por ello con optimismo estos desafíos con un enorme bagaje conceptual encarnado en nuestra doctrina, en nuestra capacidad de renovación y en la tradición de nuestros mejores hombres y mujeres. Fueron ellos, encabezados por Perón y Evita, líder de acción y de intelecto el primero, sensibilidad y amor nuestra inolvidable compañera. Ambos expresan la síntesis entre razón y corazón, hoy más válidos que nunca.

En definitiva, los argentinos nos encontramos hoy ante la misma encrucijada histórica que enfrentaron los patriotas de 1816: Patria o colonia. Ante este dilema, no dudamos que las banderas históricas del peronismo, enriquecidas con los aportes expresados en este documento y los que realicen todos los sectores del campo nacional y popular, constituyen el faro que nos ha de guiar hacia la efectiva emancipación nuestro pueblo en el Bicentenario de la Independencia.
¡Viva la Patria!

 

jueves, 9 de junio de 2016

PROGRAMA DE VIERNES MILITANTE

19:00 hs    Charla “DERECHOS HUMANOS EN LA ACTUALIDAD”
                  Cra. ALICIA PIERINI – Ex Defensora del Pueblo Porteño
                  Centro Cultural Martín Fierro – Perú 1261 – CABA


21:00 hs    Todos al Bodegón del Pensamiento Nacional y Popular 


domingo, 29 de mayo de 2016

El POLLITO PIO... EL POLLITO PIO


Legisladores de todos los bloque de la oposición piden citar a Héctor Jorge Apreda, Presidente de La Junta Comunal 4 por los hechos de violencia en el Consejo Consultivo de la comuna 4.
El proyecto pide que se lo cite a dar explicaciones por los hechos ocurridos el 4 de mayo pasado donde una patota, integrada por empleados de La Comuna, ataco a los vecinos que estaban debatiendo sobre la venta de terrenos de Casa Amarilla por parte del Gobierno de la Ciudad al Club Atlético Boca Juniors.
Los asistentes fueron agredidos con sillas, golpes de puño y armas blancas. Uno de los agredidos fue brutalmente golpeado en la vereda de la Sede Comunal y permaneció internado hasta el día 16/5/2016 primero en el Hospital Penna y, luego en el Hospital Alemán. El otro sufrió una herida de arma blanca en el cuello y perdió mucha sangre en el momento de la agresión. De no haber sido atendido por una médica que participaba de la reunión del Consejo, las consecuencias de la agresión seguramente hubieran sido peores e irreversibles.
Las legisladoras destacan que como representantes de la ciudadanía, y como miembros de la Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana "tenemos la obligación de comprender lo sucedido y colaborar para que los ámbitos de participación ciudadana sean ámbitos de discusión democrática y no de amenazas a la integridad física de los vecinos y vecinas." y por esto "Es menester que el Gobierno de la Ciudad otorgue explicaciones sobre lo ocurrido en una de sus dependencias. Siendo la Sede de la Junta Comunal de la Comuna 4 donde se produjeron los hechos de violencia, es el Presidente de la Comuna, Héctor Jorge Apreda, como representante legal y máxima autoridad comunal, quien debe informar respecto a lo sucedido el 4 de mayo."
El proyecto de las Diputadas Paula Penacca, Andrea Conde y Magdalena Tiesso, fue acompañado con la firma de 22 legisladores Tomada, Andrade, Pokoik, Campagnoli, Ferreyra, Heredia (FPV); Vischi, Rossi, Gouman, Fidel, Gorbea y Nosiglia (SUMA+); Ferraro y Oliveto (Coalicion Civica); Cortina (PS); Depierro (Confianza Publica); Camps (PSA); Ramal (PO) y Del Corro (FIT).

sábado, 14 de mayo de 2016

Nada nuevo bajo el sol


El mitrismo en su fase menemista

Rodolfo Terragno, en su libro La Simulación. Argentina y el FMI: dos décadas de mentiras y autoengaños, relata una anécdota más que ilustrativa para comprender la responsabilidad del alfonsinismo en los doce años infames después de 1989. Siendo ministro, el autor del libro recibió una comunicación de Edwin Yeo, asesor del Banco Central de EE.UU., en octubre de 1988. Se trataba en realidad de una advertencia. El ministro radical estaba siendo informado del plan denominado “Public Choice”, plan urdido en Washington (el Tesoro, el FMI y el Citibank) destinado a que el principal acreedor de la Argentina en 1989 – por cierto, el Citibank – se hiciera con las empresas públicas y las industrias rentables del país. Yeo le informó a Terragno que el subsecretario del Tesoro, David Mulford, se proponía presionar hasta las últimas consecuencias de tal manera de llegar a la siguiente fórmula de pago de la deuda: industrias y empresas de servicios públicos. Transcribimos las notas de Terragno en relación a las conversaciones mantenidas con Yeo y sus advertencias: << Mulford trabajó siempre para los árabes. A fines de los 60 ya era asesor de la SAMA (Saudí Arabian Monetary Agency-Banco Central Saudita) Mulford es el nexo con dictaduras y gobiernos corruptos en América Latina y otras partes del mundo. Les hace prestar todos los dólares que quieran sin garantías. Los gobiernos reciben lo que Uds. llaman plata dulce. Los banqueros saben que no van a recuperar el capital, pero no les importa. El objetivo de ellos = cobrarse en especie. Ahora están quedando al descubierto. Ahí lo tiene a Rhodes, persiguiéndolos a Uds.; y a Mulford dándole apoyo a Rhodes desde el Tesoro. Ellos quieren que los países deudores conviertan su deuda en bonos. Y los van a ayudar a Uds. a colocar los bonos argentinos en fondos de inversión, que manejan la plata de pequeños ahorristas diseminados en todo el mundo. Cuando llegue el momento de pagar, y no puedan, ¿cómo van a hacer Uds. para renegociar con millones de ahorristas dispersos por todo el mundo?. No van a poder. Entonces les dirán: paguen con acciones. Para resolver el problema de la deuda Uds. tendrán que entregar hasta la última empresa pública. Y no solo eso: los obligarán a que abran de golpe el mercado interno. La industria argentina no lo resistirá y ellos se quedarán también con empresas privadas… El Citi compra títulos de la deuda argentina a 15 años y después, cuando quiera quedarse con una empresa argentina les va a dar a Uds. esos mismos bonos como si valieran 100. Además, ellos quieren transformar créditos en bonos al portador. ¿Por qué? Para facilitar la compra de las empresas a precio vil. O Uds. reaccionan, o esta gente se va a quedar con toda la Argentina >>. Yeo ofreció un plan alternativo que fue rechazado por el presidente del Banco Central, José Luis Machinea (luego  ministro de Economía de Fernando de la Rúa, entre diciembre de 1999 y marzo de 2000, sucedido a su vez por López Murphy). Los ajustes de la década del ochenta habían cumplido sus objetivos; la administración en el gobierno también. El FMI – el <<Banco>> para una Argentina pastoril y rentística – en su apogeo, presto para la Convertibilidad y el saqueo más espantoso del que el pueblo argentino tenga memoria.
Carlos Menem, con una Argentina en coma cuatro, pondría entonces en marcha el ultraconservador Plan Bunge y Born (Bonex). Plan Primavera repotenciado. Al frente del BCRA, Javier Gonzalez Fraga. Devaluación del 116%, reducción del empleo y del gasto público, en un contexto de mayor endeudamiento y ajuste fiscal. Poco después, las leyes de Reforma del Estado y de Emergencia Económica. Si bien la inflación caería del 2.314% anual en 1990 a 171% en 1991, el ministro de Economía Erman González no lograría revertir la caída de la actividad. En febrero de 1991 asume Domingo Cavallo. Las << metas de inflación >> del Plan Primavera se perfeccionaban con el Plan Otoño (más conocido como Plan de Covertibilidad). El funcionario de Bignone anunciaba los objetivos de la política económica: equilibrio del presupuesto fiscal con ajuste del gasto, achicamiento del Estado, aceleración de las privatizaciones, etc. El 1 de abril de 1991 entraría a regir la ley de << convertibilidad del austral con el dólar de los Estados Unidos de América >>. El objetivo supremo: el pago de deuda externa. La planificación de la estafa prosigue en 1993 con el Plan Brady, llevándose el BCRA al mínimo nivel de funcionamiento de su historia ( esto es, asesor financiero del FMI). La inflación cayó del 24,9% en 1992 a 10,6% en 1993, 3,9% en 1994, 1,6% en 1995, 0,4% promedio entre 1996 y 2000. Nunca antes, en la historia de nuestro país, las << metas de inflación >> sirvieron tanto y tan bien a una Argentina satélite, atrasada y empobrecida. El consumo aumentó los primeros años de los noventa estimulado por la estabilidad de precios, el ingreso masivo de capitales y el atraso cambiario. La sobria mentira culminaría, paradójicamente, con un baño de tequila (1995), seguido de un trago fuerte de sake (1997,Sudeste Asiático) y un coma alcohólico con caipirinha apenas después (1999, devaluación del real). ¿Derrotado el modelo de <<país>> con que el mitrismo en su fase menemista agraciaba a propios y extraños? No está muerto quien pelea, reza el dicho. Había que doblegar esfuerzos para que la Argentina siguiera inserta en la división internacional del trabajo como pretendía la Banca occidental. Nacía así el <<Plan Invierno>> de Roque Fernández que, malogrado, debió ser reemplazado por los también malogrados <<Plan Verano>> de José Luis Machinea y sus correcciones con López Murphy y otra vez Cavallo.
No habiendo nada más que rematar y muy poco para ajustar, privatizar y despedir, quedaba por resolver el mayor préstamo de la historia solicitado al FMI (enero de 2000), la reforma previsional (noviembre de 2000) y el golpe de gracia al pueblo argentino con un nuevo y sanguinario ajuste (frustrado el 19 y 20 de diciembre de 2001). Con la sola excepción de los años 89/90, la deuda externa aumentó invariablemente entre Martínez de Hoz y Eduardo Duhalde. La deuda per capita (siempre se calcula como porcentaje de PBI así que humanicemos), la deuda per capita en 1983 era de 1.612 dólares por cabeza; en 1991 había aumentado a 1.769; en 2001 a 4.432 y en 2003 a 4.448. ¡Flor de gobernantes! Los intereses pagados en el lustro 1990/95 promediaron 4.500 millones de dólares y 8.500 millones entre 1995 y 1999. Los capitales argentinos en el exterior saltaron de 60.416 millones de dólares a 106.966 entre 1990 y 1999. Asimismo y entre 1992 y 1999, las crecientes ganancias que las filiales argentinas de compañías multinacionales enviaban a sus casas matrices totalizaban unos 13.763 millones. Indirectamente, el endeudamiento externo representaba la forma de conseguir divisas para compensar el brutal drenaje de fondos. En su indispensable libro Historia económica, política y social de la Argentina 1880-2003, Mario Rapoport calcula que <<en las postrimerías de la década del noventa, la deuda externa pública había adquirido así, gracias al apoyo y consejos del Fondo, contornos explosivos. El pago de los intereses respectivos, entre 1993 y 2001, alcanzó a más de 53.000 millones. Carlos Menem era la estrella invitada del acto inaugural de la Asamblea del FMI en 1998. Ese año y según los cálculos del economista Rapoport, se fugaban del país unos 100.000 millones de dólares.
¿Modelo de <<país>> el mitrismo en su fase menemista? ¿Modelo de <<país>> lo que nos propone el mitrismo del siglo XXI – transitando ya su fase buitrista – con sus Sturzenegger, Broda, Melconian, Kiguel, etc. a cuestas? La distribución del ingreso en 2002 marcó su peor nivel desde la primera medición del INDEC, a comienzos de los 70. De 12,2 veces la brecha entre ricos y pobres en 1974 a 46,6 veces. La pobreza reducida entre 1991 y 1994 (a costa de la desindustrialización masiva, la venta del patrimonio público, el endeudamiento y la reducción de la inflación por retracción del crédito y el consumo) se dispararía descontroladamente hasta el retorno de la verdadera democracia, en mayo de 2003. La mayúscula depredación de recursos y riquezas, en contexto de un endeudamiento sideral, un mercado interno arrasado, millones de argentinos excluidos y provincias diezmadas fueron las consecuencias buscadas de una exitosa planificación neoliberal bajo los postulados del Consenso Thatcher-Reagan en su versión noventista y con sede en Whashington.

Fuente: Libro NESTOR Y CRISTINA KIRCHNER – Planificación y Federalismo en Acción.
Autores: Julio De Vido y Federico Bernal

Capitulo 6 – Paginas 388 a 392